lunes, 29 de agosto de 2011

MAIN SANS JAMBES (Doma del Caballo de Silla) Etienne Beudant.

BASES DE LA DOMA.

1. Observar, reflexionar.

2. Actuar lo menos posible y dejar hacer al caballo lo más posible.

3. Efectos y causas.

4. Lenguaje de las ayudas.

5. Valor de la respuesta.

6. El lenguaje debe ser simple.

7. Teorías científicas.

8. Confiar al caballo.

9. Lucha.

10. Obediencia del hijo a su padre, fuerza, calma, golpes.

11. Lección, ejercicio saludable.

12. Ir muy lentamente.

13. Posición del caballo montado

OBSERVAR, REFLEXIONAR

Observar el caballo en libertad, reflexionar e intentar hacerlo bien uno mismo, en lugar de acusar siempre de mala voluntad al caballo

ACTUAR LO MENOS POSIBLE Y DEJAR HACER AL CABALLO LO MÁS POSIBLE

Actuar uno mismo lo menos posible y dejar lo más posible al caballo actuar por sí mismo, ya que por instinto, sabe mejor que su jinete obedecer a las leyes del equilibrio.

EFECTOS Y CAUSAS

En doma, el gran error es la manía de fijarse en los efectos en lugar de buscar sus causas para modificarlas o suprimirlas según el caso o para explotarlas.

LENGUAJE DE LAS AYUDAS

Las ayudas son la mano y las piernas del jinete.

Las defensas y las faltas provienen a menudo del jinete, quien no sabiendo expresar correctamente el lenguaje de las ayudas, no se hace comprender correctamente o incluso llega a contradecir­se en lo que quiere expresar.

VALOR DE LA RESPUESTA

El valor de la respuesta está siempre en proporción al de la demanda. El que más sabe obtiene también mejores resulta­dos.

EL LENGUAJE DEBE SER SIMPLE

Para ser fácilmente comprensible, el lenguaje de las ayudas debe ser simple. Ahora bien, con los teóricos científicos esto rara vez ocurre, por lo que la lección acaba siendo difícil tanto para dar como para comprender.

TEORÍAS CIENTÍFICAS

Las teorías, por sutiles que sean, no dan el tacto, éste no se adquiere más que con la práctica:

CONFIAR AL CABALLO

Poner en confianza y acto seguido recompensar. Al igual que la ejecución de una autoridad calma pero inflexible, tal es la regla soberana e inmutable en educación, incluso para el caballo.

LUCHA

La lucha siempre es peligrosa y lo único que produce son resistencias: deja tra­zas villanas en el espíritu del caballo, en su organismo y en sus miembros, a los que tara más o menos.

OBEDIENCIA DEL HIJO A SU PADRE, FUERZA, CALMA, GOLPES

El caballo debe tener para con su jinete la obediencia del hijo al padre. Para obtenerla con los caballos resabiados o viciosos hay que mostrar una autori­dad inquebrante. Ahora bien, la verdadera autoridad es la fuerza calma empleada -juiciosamente, sin herir al caballo ni hacer­le sufrir (Efecto de conjunto sobre la espuela). Acaba por ven­cer su moral, mientras que los golpes le exasperan y le hacen perder el buen sentido.

LECCIÓN, EJERCICIO SALUDABLE

La lección debe ser tanto para el caballo como para el jinete un ejercicio saludable, un juego instructivo que no conduce jamás a la fatiga. Cuando el sudor aparece es porque el hombre ha sobrepasado la medida.

IR MUY LENTAMENTE

En doma se quiere ir muy apri­sa. Para llegar prontamente, ir muy lentamente pero asegurar cada uno de los pasos.

POSICIÓN DEL CABALLO MONTADO

Debe ser aque­lla que el animal adoptaría si, siendo él dueño de sí mismo, quisiera ejecutar lo que el jinete le pide.

· Posición de exterior: La del caballo en libertad que anda, co­rre o salta.

· Posición de alta escuela: Aquella que adopta el caballo en libertad cuando quiere hacerlo bello: la cabeza alta y recogida, el cuello engrandeciéndose lo más posible.

La ligereza se obtiene empujando al caballo con las piernas a la mano, armada de un bocado la cual perma­nece fija. Lo difícil no es fijar la mano cerrando las piernas, lo verdaderamente difícil es sentir el instante preciso en el que la fuerza, la rigidez de los dedos debe desaparecer mante­niendo la fijeza. Este momento es aquel en que el caballo co­mienza a aflojar su mandíbula inferior sin encapotarse, sin ba­jar su cabeza contra su pecho, a fin de escapar del suplicio ­causado por las piernas y el bocado. Este método busca la puesta en mano por las piernas, las cuales actuando sobre el terció posterior del caballo obtienen esta puesta en mano de una mane­ra perfecta a medida que el caballo cede y se flexibiliza.