sábado, 31 de diciembre de 2011

GESTO CONFORTABLE Y ECONÓMICO (SEGÚN STEINBRECHT Y L'HOTTE)

GUSTAV STEINBRECHT (1808-1885)

Comienza su libro "El Gimnasio del Caballo" (1885) diciendo que para un trabajo adecuado del caballo, hay que tener en cuenta dos cosas:

1º "el uso que el hombre hace de su propio cuerpo cuando trabaja al caballo"

2º "necesidad de un conocimiento profundo de la naturaleza del caballo y sobre el conocimiento exacto de su constitución fisiológica"

"La doma, verdaderamente es una gimnasia natural, gracias a la cual se potencian sus fuerzas y sus miembros se flexibilizan". Más adelante añade: "hay que elevar la doma a la altura de una gimnasia médica". Yo creo q hoy, lo propio sería llamarle ; lo cual no deja de ser uno de los aspectos del entrenamiento.

"Lo importante es repartir el peso sobre las cuatro columnas de sostén, en proporción a sus posibilidades respectivas, de manera que la más fuerte aguante el excedente de carga correspondiente a su capacidad de carga mayor, y que la más débil sea descargada en proporción".

"Que no se olvide jamás que la doma debe ser una gimnasia racional reglada y no un mero método de control, y que el cuerpo del caballo no debe forzarse en adquirir desde el principio una silueta determinada, sino hacerle progresivamente capaz de plegarse sin esfuerzo a esta forma".

"Que el jinete que ama realmente al caballo, se esfuerce en adquirir por la teoría y, sobre todo, por la práctica un seguro conocimiento del caballo nuevo, gracias a su golpe de ojo y a su tacto, de manera que no pueda en su vejez reprocharse amargamente el haber arruinado muchos buenos caballos y, consecuentemente, haber causado a otros o a sí mismo, una pérdida importante.

"La equitación es una gimnasia racional por la cual es posible alcanzar y desarrollar en grado máximo la fuerza y la flexibilidad corporales".

GENERAL A. L'HOTTE (1825-1904)

Aunque en otra entrada del blog puse las "perlas" de sus "Questions Equestres", aquí y ahora pongo lo referente a lo que en lenguaje moderno es el GESTO CONFORTABLE Y ECONÓMICO del caballo.

"La ligereza, cuyo carácter reside en la flexibilidad elástica de todos los resortes, no se puede adquirir sino después de la desaparición completa de las resistencias, es decir, de todas las contracciones inoportunas".

"La equitación es el arte de controlar las fuerzas musculares del caballo".

"El jinete debe saber despertar y mantener el juego de las fuerzas propias a cada movimiento y que aseguran la armonía".

"La ligereza perfecta consistirá en que el jinete sepa las fuerzas que tiene que utilizar el caballo, para que éste sólo utilice las necesarias en vistas al movimiento pedido". "Es el caballo el que ejecuta las acciones. El jinete sólo debe esforzarse en identificarse a él" (el jinete debe ser una mochila inteligente. Pero comportarse como mochila). "Toda acción ecuestre exige, para llegar a obtener el efecto que se espera, lo que ningún escrito puede aportar: , dicho de otra manera, el tacto ecuestre".

"Más que paciencia, el jinete debe tener discernimiento, saber y perseverancia en el empleo de los medios, cuya buena elección quedará corroborada por el progreso diario". "El caballo, tal como lo entiende la alta equitación, no se concentra en la dirección de la cabeza. Reside primeramente en la sumisión de la mandíbula, que es el primer resorte que recibe el efecto de la mano. Si este resorte responde con soltura a la acción que solicita su juego, llevará consigo la flexibilidad del cuello y provocará la coordinación de los otros resortes como consecuencia de la correlación existente entre todas las contracciones musculares. Así, en la alta equitación, lo que el representa, es menos una dirección invariable de la cabeza que un estado general de sumisión de los resortes"

Hablando del sentimiento y del tacto ecuestre, añado la que es para mí, la mejor definición del mismo, por si a alguno os sirve. Dice ARISTÓTELES en su Ética a Nicómaco: “Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”.

Paz y espero que os sirva a alguien.

Y que el 2012 al menos, que nos sirva para ser mejores personas y mejores caballistas.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

GESTO CONFORTABLE (SEGÚN LA GUERINIERE Y BAUCHER)

Yo creo que una de las bases del entrenamiento de todo atleta -humano o caballo-, es descubrir y entrenar el gesto más eficaz y, a la vez, que sea el más confortable y económico. El objetivo será, no sólo optimizar el resultado, sino también el bienestar del atleta.

Releyendo a LA GUERINIERE, BAUCHER, STEINBRECHT y L'HOTTE -posiblemente, los cuatro autores clásicos más importantes-, extraigo las citas donde, a su manera, ya nos hablan del gesto confortable y económico del caballo.
De cada uno de ellos podría decirse que el instinto, el arte, la experiencia y la reflexión, suplieron con creces la falta de conocimientos científicos.

Hoy os presento a los dos primeros.

François Robichon de LA GUERINIERE (1688-1751)

Este Arte (de la Equitación) encierra tres cosas esenciales, que son, el conocimiento del caballo, la manera de domarlo, y su conservación.
El conocimiento del natural del caballo es uno de los fundamentos del Arte de montarlo. Este conocimiento no se adquiere más que después de una larga experiencia..... Los principios, en lugar de oponerse a la naturaleza, deben servir para perfeccionarla por medio del Arte.
El origen de la mayor parte de las defensas no están en su naturaleza. A menudo se le piden cosas para las que no está preparado el caballo. O es demasiado joven.
Un caballo bien domado es el que tiene flexibilidad, es obediente y ajustado (se refiere a la buena sincronización de movimientos con el jinete)..... porque no le cuesta entonces trabajo alguno el ejecutar lo que se le pide
(aprovecho para citar su predilección por el caballo de España y, más particularmente, por el caballo andaluz).

François BAUCHER (1796-1873)

Disponiendo de todas las partes del caballo en su orden más regular, se le evitarán confusiones y se le transmitirá fácilmente la impulsión que debe servir al desplazamiento de su cuerpo y a los movimientos regulares de sus extremidades.
El más bello triunfo del caballista es aquel en que, al igual que el escultor reproduce la naturaleza en un bloque de mármol, es capaz de transformar un caballo frío, rígido e informe, en un caballo animado, elástico y piafando con gracia.
El gran arte para domar los caballos está en saber actuar sobre su moral, acordándose siempre del precepto de un célebre autor (?): "El caballista debe amar a los caballos y hacerse amar por ellos". La perseverancia y el saber pueden dar a la naturaleza informe, la nobleza y la armonía.
¿Cómo se le habla a la inteligencia del caballo? Por la posición, porque a través de ella reconoce las intenciones del jinete. Gracias a los principios impuestos por la naturaleza y demostrados con claridad, cabe el ver aumentar el número de verdaderos caballistas, y volver a la moda de lo bello y lo verdadero, de donde no nos debiéramos haber alejado jamás 
La posición, precede a la acción.
Colocar (= predisponer), y dejar hacer.

Paz y espero que os sirva

Feliz Navidad y que el próximo año sea próspero de verdad

viernes, 23 de diciembre de 2011

SI YO FUERA CABALLO

Si yo fuera caballo, le rezaría a Dios (Alá, Yahvé.....) por mi amo:
Oh Señor! concédele a mi amo
paciencia y serenidad para aceptarme como soy y no pedirme lo q no pueda hacer
fortaleza, coraje y paciencia para mejorarme en lo que pueda mejorar
y tiempo de reflexión y sabiduría para discernir ambas situaciones.


Como veis, sigo dando una nueva versión de la oración del Dr. Niebuhr.

Os propongo otro minuto de reflexión: ¿Cuántas veces montamos pensando en el bienestar del caballo (buscando su gesto confortable y económico), y cuántas en nuestra comodidad y afán, o necesidad, de control?


Felices fiestas y próspero año nuevo …. y paz, con la ayuda de todos

jueves, 15 de diciembre de 2011

ACERCA DE FICO MORUGAN

¿Por qué empiezo por FICO y no lo hago por PERICO DOMINGUEZ MANJON o PEPE JORDA o PEPE SALGUERO o, incluso, mis tíos?

Gracias a Dios, FICO aún puede aportarnos, como veréis a continuación.

¿Quién es FICO MORUGAN?


Para que los que no le conozcáis os hagáis una idea, utilizo una conversación que tuve el año pasado con FERNANDO FOURCADE -viejo y buen amigo, excelente persona y caballista-, en la que en un momento determinado me hizo la siguiente pregunta:
"¿Quien es el MORUGAN del siglo XXI?"
Casi me sonrojé; no me atrevía a decir el nombre que estaba pensando. Creo que se me adelantó y dijo:
"MARCUS EHNING"
¿Por qué? Porque los caballos de ambos coinciden plenamente en flexibilidad -más bien, elasticidad-, sumisión -o coordinación- y precisión. (Si a algún lector se le ocurre algo más, todos agradeceríamos su comentario)
Debo reconocer, que siempre que hablo con FERNANDO de caballos, me enriquece. Y siempre es siempre.
Como imagino que muchos de mis lectores conoceréis a MARCUS, huelga hacer mejor presentación de FICO. En este caso, precisamente, las comparaciones NO son odiosas.
El primer recuerdo que guardo de FICO es del año 1962 -estamos a seis meses de cumplir el medio siglo- durante el concurso de Valencia, con su caballo "Objetivo" -si mal no recuerdo un tordo españolote marismeño- con el que estuvo segundo del Gran Premio detrás del inefable PACO GOYOAGA con su no menos ilustre Kif Kif. Fueron los dos únicos ceros de la prueba. Que se paseara el Kif Kif por la prueba vale, pero que también lo hiciera el Objetivo parecía un milagro. No cabía duda que el plus fue la doma -el trabajo- de FICO.
Como curiosidad, transcribo las características de la prueba para que os hagáis una idea de los concursos de hace medio siglo: "altura mínima, 1'20m., altura máxima, 1'60m, anchura máxima, 2 m., velocidad, 350 m/min. Clasificación por el baremo A con crono" El tiempo se expresaba en segundos y quintos, porque los cronos no daban para más.
Mi amigo FELIX LARA, en una conversación que mantuvo la pasada semana le pidió que nos explicara a los lectores del blog su método de trabajo. Pregunta y respuesta que transcribo a continuación.

1. P: Sobre tu técnica “manos detrás de las rodillas” ¿Cómo y quién te la enseñó? Háblame de la flexión directa

R: El principal problema al que me he enfrentado a caballo ha sido la rigidez de nuca. Sobre un caballo que se resiste en la nuca y no está flexionado es imposible construir nada. Cuando por inexperiencia comenzaba un recorrido en estas circunstancias todo era nefasto. Tras salir a pista y afrontar el primer obstáculo con una mala colocación de cuello y cabeza todo iba a peor y de forma gradual los caballos se hacían más y más pesados en la mano, y por ende menos manejables todo ello consecuencia de la ausencia de flexibilidad, lo que provocaba falta de equilibrio. De esta manera solamente conseguía aumentar una lucha en la que siempre perdía. La secuencia siempre era la misma: Rigidez en la nuca, caballos abiertos el encarar el obstáculo, falta de equilibrio y como resultado falta de control del caballo.

Dado que mis mayores limitaciones como jinete provenían de esa falta de flexibilidad, tomé conciencia de que un buen calentamiento concentrándome en dar la máxima flexibilidad al caballo los ponía agradables de montar frente al obstáculo.

A mí me enseño a montar mi padre que era muy aficionado, mi método “manos detrás de las rodillas” me lo enseñó la experiencia, me di cuenta de que con esta colocación de las manos se lo ponía más fácil al caballo. El método es bien sencillo, comenzaba siempre al paso colocando las manos detrás de las rodillas, esto me permitía fijar la mano con mayor firmeza, así empezaba a hacer figuras sencillas de picadero haciendo paradas frecuentes de unos segundos cada 100-150 metros al principio y acortando dicha distancia paulatinamente y así hasta que el caballo cedía en la nuca y me entregaba la flexión, tras lo cual colocaba las manos en la posición tradicional –encima de la cruz- Si tras un tiempo considerable el caballo continuaba rígido actuaba de igual forma pero al trote levantado. Parando y partiendo al trote con un toque suave de piernas, siempre sin brusquedad en las ayudas.

Insisto en lo sencillo del método y sobre todo en lo importante que es no andar con prisas, lo que con algunos caballos me costaba 15 minutos con otros eran 2 horas, pero siempre procuraba pedir la flexión directa de esta forma.

Paz y espero que os sirva a alguien.

viernes, 9 de diciembre de 2011

EL JINETE

"LES ALLURES, LE CAVALIER” de L. DE SEVY (1919)

Libro escrito hace casi un siglo -dato que hay que tener en cuenta- por el oficial de caballería e investigador incansable sobre todo lo relacionado con el caballo, L. DE SEVY, y cuyas reflexiones sobre las cualidades morales del JINETE siguen siendo de total actualidad

EL JINETE.- Cualidades morales (capítulo 2)

Hoy en día, el automóvil ha vencido al caballo en velocidad y en resistencia. El caballo, cuando ya no es un instrumento de guerra, pasa a ser un instrumento de lujo o de deporte. Pero el “permiso de conducir” no confiere a su poseedor el conjunto de cualidades que el jinete actual ha heredado parcialmente de su antecesor el caballero: las virtudes guerreras y privadas; está permitido constatar que los contemporáneos acuerdan reconocerle la audacia, la distinción, la elegancia y el tacto.

Hay cualidades que todo verdadero jinete posee: las que le son necesarias para saber imponer siempre su voluntad a su montura y someterla a sus exigencias. Hay otras que nacen o se desarrollan en él, por una clase de educación que él recibe de su caballo, teniendo este una cierta influencia moral sobre su jinete.

Someter a su voluntad a un animal dotado de una fuerza superior a la suya, es su privilegio. Saber reaccionar tanto por el vi­gor como por la paciencia; saber ser enérgico sin ser jamás brutal; todo esto supone desarrollar un control de si mismo, que se ha convenido en llamar el tacto ecuestre. Esta cualidad está hecha de finura en la percepción de sensaciones que revelan ye sea la resistencia, ya sea la sumisión. El hombre, en general, está hecho de manera que, en todas circunstancias, se acuerda mas de la injuria que de la bondad; así mismo, se aferra a la menor resistencia, pero le hace falta mucho más tacto para percibir un principio de concesión y poner en práctica este gran principio de doma: "ceder, en cuanto el caballo ceda."

El tacto está hecho a medida de las exigencias del jinete, que no pide al caballo más de lo que éste puede darle, con un poco de renuncia, cuando él debe por razones suspender un ejercicio de doma interesan­te, y olvidarse de sí mismo para recompensar a su montura.

Es por esta variedad y estos procederse opuestos por los que el jinete llega a modelar su montura tan maravillosamente, que ésta no vive más que para satisfacer los mínimos caprichos de su voluntad.

Pero el caballo, a su vez, por una especie de inversión de los papeles, es a veces el educador de su jinete. Por su rebelión o por su sumisión, el caballo le enseña a darse cuenta de su error o de su tacto. Su memoria le hace acusar durante mucho tiempo los erro­res del jinete. Le obliga a acordarse de su error.

Hay en esto una verdadera doma recíproca que vuelve al jinete diestro, comedido en sus exigencias, atento a vigilar y analizar sus sensaciones, pronto a pasar de la dureza a la dulzura, sin odio y siempre dispuesto a perdonar, dueño de sí mismo en todas las cir­cunstancias, valiente y a veces temerario por la costumbre del peligro.

Todas estas cualidades vuelven al jinete eminentemente sociable.

La costumbre “de contar con él” hace que busque, en todas las cosas, el punto de vista del prójimo, lo que le hace parecer dis­creto, sagaz y poco egoísta. La obligación en la que se encuentra de pasar siempre por un intermediario para ejecutar su propia vo­luntad, le exige graduar sus exigencias para hacérselas acep­tar: Egoísta en el objetivo, no puede serlo en los procedimientos.

La solicitud del jinete por su montura debe ser continua: el caballo es incapaz de conocer sus necesidades y de bastarse a sí mismo, y los cuidados que exige hacen indispensable, en casi todo momento, la atenta presencia del jinete. Este en todo momento debe pensar y reflexionar por su caballo, prevenir todo lo que le sea necesario y ocuparse de él activamente hasta en los mínimos detalles de su vida animal. Debe ser bastante observador para compren­der los signos, a veces fugitivos, que denuncian una indisposición o un estado de cansancio; buscar y descubrir las causas, para remediarlas.

Un poco de abnegación de sí mismo es necesaria al jinete. En todo momento debe olvidar sus propias necesidades pera proveer a las de su montura, y de no pensar en su persona, aunque este muerto de hambre o de cansancio, solo cuando su caballo esté provisto de todo.

Esta solicitud y esos constantes cuidados del jinete para su caballo, procuran con el olvido de sí mismo, la costumbre de la observa­ción y el crecimiento de un espíritu crítico y reflexivo.