miércoles, 23 de mayo de 2012

ETOLOGIA 2 (Vicente Franch)


Siguiendo con la asignatura de ETOLOGIA,  y gracias a  Vicente –y a Eulalia- , publico  su segunda lección.
Paz y espero que  sirva a alguien……. además de a mí.
 En este capítulo hablaremos sobre cómo son los caballos.
Para conocer su naturaleza, sus valores y sus preferencias hay que conocer qué comen y como lo hacen (necesidades relacionadas con la alimentación), como perciben y captan el entorno y responden a este; y como funciona su vida social.
Son miedosos por naturaleza. Su condición de presas les ha proporcionado una rápida capacidad de reacción ante las amenazas. Sus sentidos están orientados a detectar estos peligros y cualquier cambio en el entorno. Por esta razón, ven mejor las siluetas y el movimiento que la definición. Detectan las vibraciones del suelo a través de sus cascos. Su oído y su olfato están mucho más desarrollados que el nuestro.
Son herbívoros. En libertad comen una amplia variedad de plantas que puede variar según sus necesidades fisiológicas del momento. Mientras comen, andan. Estos desplazamientos, que incluyen la búsqueda de agua o de los mejores pastos, pueden llegar a los 10 kilómetros diarios.
Su forma de relacionarse es importante y conocerla es clave para relacionarnos nosotros con ellos. En libertad, viven en grupos de un semental con algunas yeguas y sus potros. La yegua mas vieja suele ser la líder de la manada. No dirige a sus miembros sino que toma la iniciativa ante determinadas situaciones y los demás la siguen por voluntad propia. La edad y la experiencia de ésta, dan seguridad a los miembros de la manada. Conocer el terreno, lo que hay en el, dónde buscar o donde ir ante una amenaza, es una forma de “control del espacio”.
Los caballos no se organizan en base a una jerarquía de dominancia. No hay ningún individuo que esté por encima de los demás ni que controle o organice a otros miembros de la manada. Podemos observar situaciones en las que un individuo parece decir a otro que se vaya, mostrando gestos tales como poner las orejas hacia atrás, lanzar un mordisco o lanzando una coz. El que se va, puede hacerlo sin más o mostrando también señales de desacuerdo. El caballo que “echa” lo único que hace con este gesto es reclamar el espacio donde estaba el otro y lo que había en él; o simplemente evitar que se acerque. Esto es otra forma de “control del  espacio”. A diferencia de los animales jerárquicos, donde el que “manda” controla a los demás individuos, aquí lo único que se controla es el espacio o los recursos. En la vida natural, estas muestras son poco frecuentes pero cuando los caballos viven con limitaciones en cuanto a sus necesidades (espacio, alimento…) la competencia, el control de los recursos y los gestos agresivos son mucho más frecuentes.  Esto no es natural para ellos.
Una elevada frecuencia de muestras de agresividad no es sinónimo de liderazgo ni de fortaleza. Tiene que ver con las condiciones de vida y con el carácter y temperamento de cada individuo.  
Su miedo natural podemos utilizarlo para relacionarnos con ellos, para que elijan permanecer a nuestro lado mientras estén en nuestro entorno humano, bajo cada circunstancia que creemos con ellos. Deberemos mostrarnos como el líder seguro en quien confiar. Esto no es tarea fácil. En el próximo capítulo hablaremos de cómo hacerlo y de cómo aplicar su forma de ser, sus valores y sus necesidades a las condiciones de vida, al manejo y al trabajo. Si se generan preguntas sobre lo expuesto hasta ahora, no duden en hacerlas. Este capítulo está hecho con la colaboración de la bióloga Eulalia Roger

jueves, 10 de mayo de 2012

¿NO HAY LIMITES JUAN?

“¿NO HAY LIMITES, JUAN?, pensó y sonrió. Su carrera hacia el aprendizaje había empezado”. Con esta frase acaba la fabulosa fábula de “Juan Salvador Gaviota”, y con ella empiezo para hablaros de mi amigo Juan  D-M y su caballo Goracio.
Juan, la verdad, es mucho más que un amigo porque, entre otras razones, es hijo de mi entrañable maestro Perico Domínguez Manjón. Sin lugar a dudas, es la entrada del blog que más me está costando y quisiera rematarla dignamente. Por eso recurro a “Juan Salvador Gaviota”,  porque Juan es un ejemplo muy próximo de superación diaria.
Juan  quedó parapléjico a raíz de un accidente hace un tercio de siglo  aproximadamente. A partir de entonces, su movilidad depende de una silla de ruedas y con buen respaldo, ya que la lesión está a la altura del esternón, con lo que no puede contar con sus abdominales para equilibrarse. A pesar de su nueva limitación, seguía dándose algún que otro paseo a caballo con su padre -mi maestro- por la finca de Onteniente.
Hace unos tres años se incorporó a la competición paraecuestre. Ha ido progresivamente tomándole gusto y concienciándose del nivel de exigencia de la competición. Y desde hace casi ocho meses trabajamos en equipo y compartimos trabajo, disciplina e ilusiones.
Goracio es nuestro compañero de fatigas. Además de María Eugenia, que es la encargada de las labores más rutinarias –lo propio de una esposa “comme il faut”–: darle cuerda con el “cordellet del cura”, y muchos etcéteras más. O sea, nuestro comodín. El equipo de ayudantes lo cierra Javier Aguirre y Carlos Figuerola (éstos también son dos chavales “comme il faut”), recientes sustitutos de Micol.
Decía que Goracio es un crack. Nos aguanta todo: inamovible en los tiempos de montar y desmontar –fundamentalísimo–, riguroso en el trabajo cotidiano y en la reprís. Eso sí, de vez en cuando nos da un sustillo para mostrarnos su personalidad, como queriendo decir “aquí estoy yo y manteneos atentos. Y si me exigís, quiero ver que vosotros también os exigís”. Pero, repito, es la seguridad personificada –o, caballeizada– (“San” Sócrates, hace muchos siglos, también nos habló de la caballeidad). El colmo ya sería que tuviera unos movimientos brillantes. No nos importa porque va progresando adecuadamente.
Los días que voy yo, lo monto previamente durante media hora o tres cuartos. Sobre todo me preocupo de poner su cuerpo –el de Goracio–  lo más en orden posible, que sus abdominales trabajen bien –fundamental, pies activos y que su dorso aguante bien a Juan–, y que no pese a la mano  para que las riendas sólo sirvan para transmitir órdenes. Juan sólo controla su cuerpo de esternón para arriba, y con sus brazos tiene que equilibrarse y con los dedos, dar órdenes. Lo que parecía casi imposible hace unos meses, ya lo va consiguiendo y con perspectivas, y ganas, de mejora.
Cuando se monta Juan, los primeros minutos hay que acompañarle llevando a Goracio con un ronzal, para que Juan sólo se tenga que preocupar de equilibrarse y de que sus piernas se vayan acomodando a la nueva postura. No me extraña que algunas veces me diga “yo qué pinto aquí arriba”, porque los primeros minutos son criminales, hasta que consigue equilibrarse, es un decir... A mí me lo dice de vez en cuando. Yo creo que él lo piensa todos los días.  Pero no quita para que cada día tenga –tengamos– más ilusión.
Pronto el trabajo cotidiano nos resulta divertidísimo  por los retos que nos vamos poniendo y la ilusión con que lo hacemos. Y aquí  vale lo de la canción de Manolo Escobar: “no me llames iluso porque tengo una ilusión”. Gracias a Dios, Juan no puede hablar de una ilusión sino de una cuantas.
Una de las cosas que estoy aprendiendo con Juan es que, además  de aspirar a algo impensable hace un tiempo, también aspira a hacer lo que está haciendo lo más perfecto posible. Como decía Séneca, hay que aprender, no para saber más sino para saber mejor.  Y a Juan Salvador Gaviota le dice su maestro que “el cielo no es un lugar ni un tiempo. El cielo consiste en ser perfecto”.
El cambio del paso de Goracio lo notamos en los primeros minutos en que hay que ir a su lado. Antes era un paso cansino y ahora casi nos toca correr. Conforme su relación o coordinación con el caballo va aumentando, le permite hacer cosas nuevas: unos pocos trancos en trote en extensión de verdad. Medias vueltas al paso (más vaqueras que clásicas) pero muy correctas. Y el passage le encanta a Juan. Hasta ha hecho sus pinitos con la espalda adentro. Soy yo el que tiene que ir parándole (en sentido metafórico).
Como este fin de semana corre el Campeonato de España Paraecuestre en Oliva Nova, llevamos muchos días concentrándonos en él. Yo creo que los nervios –el “gato” – le vienen de que este año aspira a hacerlo muchísimo mejor.
La lección que aprendo cada día de  Juan, cada día la misma, es que  nuestras limitaciones están en nuestra mente.  “Rompe las cadenas de tu pensamiento -dice J.S.G.- y romperás también las cadenas de tu cuerpo”. Pero también cada día con algo distinto, por lo mismo que dice J.S.G.: “no creas lo que tus ojos te dicen. Solo muestran limitaciones. Mira con tu entendimiento”.  Inevitable recordar la despedida del zorro al Principito:  “Adiós –dijo el zorro–.Este es mi secreto. Es muy sencillo: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”
Acompaño dos vídeos caseros de Juan de hace menos de tres semanas.  Observad un detalle importante: una pierna escayolada debido a un accidente doméstico. Lo cual no fue impedimento para que durante los preceptivos cuarenta días de llevar la escayola siguiera montando al paso sólo y sin estribos. Creo que en el segundo da hasta unos tranquitos de passage. Está claro que hace más el que quiere que el que puede.


Acabo como empieza Juan Salvador Gaviota:
“Amanecía, y el nuevo sol pintaba de oro las ondas de un mar tranquilo”
A los amante de la filosofía, que relean al respecto lo que decían Parménides, Aristóteles y Lao Tse.
A los amantes de la Historia, el primer tomo de Arnold J. Toynbee. No tiene desperdicio.
A los amantes de la poesía, el “If” de R. Kipling y el “No te rindas” de M. Benedetti.
A los caballistas, además, les deseo lo que decía San Juan: “Amigo, asciende más alto”. Con su actitud, mi amigo Juan me lo recuerda cada día. Porque, al fin y al cabo, es la actitud y no las aptitudes la que nos lleva a la altitud
Paz y espero que os sirva a alguien
                               
   




martes, 1 de mayo de 2012

GESTO CONFORTABLE Y ECONÓMICO (2)

Se me ocurren dos ejemplos muy sencillos de buscar el gesto confortable y económico del caballo. Y a poco que nos pongamos en su lugar –que empaticemos- lo entenderemos perfectamente (creo): trote a la inglesa y transición trote-paso, por ejemplo. 

1º trote a la inglesa. Si lo hago con las piernas un poco flojas - inevitablemente algo me moveré en la montura-, y la espalda en la vertical –también serán inevitables las culadas-, y como consecuencia de ambas cosas, en el uno-dos, habrá un momento muy breve en que también me agarraré de las riendas. El caballo sufriendo la falta de fijeza, las culadas y los breves agarrones de boca. En cambio, si troto con las rodillas pegadas –fijeza sobre la montura: aductores-, la espalda ligeramente delante de la vertical para que no haya ningún segmento de mi cuerpo en la vertical –evito las culadas porque también las ingles harán de amortiguadores-y la mano manteniendo el mismo contacto en el uno-dos –en esta posición es posible a falta de concentración-, el caballo podrá manejar su cuerpo para manejarse lo más cómodamente posible. De esta manera nosotros nos ponemos a favor del caballo en lugar de en contra. 

2º transición trote paso, por ejemplo: la que facilita al caballo gestos confortables y económicos: pierna –me refiero a pantorrilla, talón o espuela- silenciosa o no-activa para evitar contradecir al caballo. Asiento acompañante siguiendo el trote a la inglesa hasta el último tranco de trote para no echar peso sobre el dorso durante la transición. Tensar riendas con los dedos –mano que no vaya hacia atrás, ni siquiera que tire hacia atrás-, con lo cual el caballo mantiene cuello y cabeza en la misma posición: no le queda mas remedio que hacer la transición metiendo los pies sin perder el equilibrio, o sea, sin dejarse caer en las manos. 

¿Y qué pasa con la tradición? No cabe duda que desde hace 2500 años en que Jenofonte escribió el primer tratado de equitación que conocemos, hasta principios del siglo pasado, las obras que nos han legado demuestran que sus autores eran grandísimos caballistas, o sea, que sabían de caballos y además montaban bien. Y todos, sin conocerlo o sin ponerle nombre, buscaban -y conseguían- el gesto confortable y económico del caballo. Pero esto , sólo ellos y unos pocos más, eran capaces de hacerlo. También todos coincidían en ponerle nombre a su búsqueda: respetar las leyes de la Naturaleza. Pero resulta que la Naturaleza, como ya nos advirtió Aristóteles, es mucho más de lo que vemos y sentimos. La verdad –incluso la del caballo- es incompleta y penúltima. Incompleta porque nunca llegaremos al final, y penúltima porque siempre habrá un conocimiento nuevo. Nos preocupamos de ver y sentir al caballo, pero muy poco -y desde hace poco tiempo-, por lo que siente el caballo. LUCY REES, en esta misma revista y desde su perspectiva, nos enseña a pensar en y como caballo con conocimiento de causa . Un ejemplo de la mecánica del caballo: la articulación de la base del cuello como no se ve ha sido, y sigue siendo para muchos, la gran ignorada. Pero, siempre, el caballo siente cuando funciona bien y cuando mal. Obligación del caballista es conocer esto y mucho más del caballo. 

En el próximo número haré una recopilación de cómo los grandes autores, a lo largo de la historia desde Jenofonte a nuestros días, interpretan el gesto confortable y económico. 

 Paz y espero que os sirva a alguien.

sábado, 21 de abril de 2012

GESTO CONFORTABLE Y ECONOMICO 1 (Artículo publicado en la REVISTA GALOPE)

Por supuesto que me refiero al del caballo
¿Por qué el gesto confortable y económico del caballo? 
Porque a lo largo de la historia es lo que menos se ha tenido en cuenta en el caballo y es, desde hace poco más de medio siglo, que ya vamos conociendo. 

La ergonomía y las ciencias del deporte datan de bastante menos de un siglo, y fueron las primeras en preocuparse por el gesto confortable y económico del trabajador o deportista humano. Yo creo que esta expresión: gesto confortable y económico, es la que mejor define lo que en cada momento hemos de pedirle al caballo, sea cual sea la disciplina. 

De la misma manera que en mi anterior artículo de esta revista “Galope” hablaba del galope propio de cada disciplina, pienso que es muy importante saber cual es el gesto más apropiado de cada momento para el caballo, para que a éste le resulte “natural” el hacerlo y económico, es decir, que le suponga el mínimo esfuerzo necesario. En la literatura hípica –y clásica- francesa, se utiliza a menudo la expresión, refiriéndose a las acciones del caballo, “sentirse bien en su piel”, o sea, que haga lo que tenga que hacer de la manera más confortable posible. Porque el caballo, al faltarle en su cerebro la corteza prefrontal como a todos los animales –esta corteza es privativa de la especie humana, y es la que posibilita el razonar-, su bienestar mental depende en gran medida de su bienestar físico: que haga lo que tenga que hacer de la manera más confortable y con el mínimo desgaste. 

Cuando se dice que a un caballo no se le puede pedir más que aquello para lo que esté capacitado a hacer en ese momento, siempre me viene a la memoria el capítulo X de El Principito, en el que habla de un monarca muy absolutista “pero que siempre da órdenes razonables”. A lo largo de la historia, si en algo le ha fallado el hombre al caballo ha sido , precisamente, en no buscar el gesto confortable y económico del caballo. 

El texto acerca de caballos más antiguo que se conoce, es el “entrenamiento del caballo hitita”, la primera parte obra de Kikkuli –la segunda parte de inspiración kikkuliana-, y fechada hacia 1350 antes de Cristo. Es curioso el hecho de que entre el principio y final del texto, han pasado más de 150 años sin apenas cambiar la técnica del entrenamiento de caballos –enganchados, aún no se les montaba-, y cuyo objetivo era la guerra. Es un claro ejemplo de persistencia obstinada en el error, el mantener el tiro desde el collar, en lugar de buscar un tipo de tiro más racional . Increíblemente éste se consigue en el siglo X de nuestra era cuando alguien inventa el collerón rígido, con el cual el caballo puede estirar el cuello y tirar de una manera confortable y económica. Hasta entonces, los problemas de tracción de cualquier tipo, el hombre los resolvía por medio de la tracción colectiva: la disposición entonces de prisioneros o esclavos acababa resolviendo los problemas. Con el caballo hicieron lo mismo: si un caballo se asfixia (porque tiraba de la tráquea) tirando de un carrito ligero, se busca la solución añadiendo caballos hasta llegar a la cuadriga, con lo que el caballo casi no llega a asfixiarse. Pero a nadie se le ocurrió cambiar el sistema de tiro, cambiando un collar –como el de un perro- por un petral o por un collerón rígido. Este es el motivo por el que la labranza y el tiro pesado, hasta principios del siglo XII de nuestra era –o sea, casi 2500 años después de los textos kikkulianos- era privativa de los bueyes. Cuando se cambió el sistema de tracción –ya un sistema racional- pronto se dieron cuenta que el caballo era capaz de hacer el trabajo de cuatro bueyes. 

Así pues, el collerón rígido fue el primer paso en la búsqueda del gesto confortable y económico del caballo. Gracias a la nueva invención, el caballo pudo tirar “naturalmente” de un arado y de una carreta. 

La segunda “persistencia en el error”, fue no entender los “desarreglos” que ocasiona una persona al montarse en un caballo. La respuesta más simplista –y errónea- que de siempre se ha dado, ha sido la del desequilibrio causado por el peso del jinete, por su posición más próxima a las manos que a los pies, con la consiguiente sobrecarga de las espaldas. Sin lugar a dudas, este hecho salta a la vista. En cambio, hay otro desequilibrio, que en absoluto “salta a la vista”, tan importante como aquel: el fisiológico. ¿En qué consiste? En que la estructura del tercio anterior del caballo no es rígida como la del tercio posterior por la falta de clavículas que unan el tórax a las extremidades anteriores. El peso del jinete no sólo desequilibra sino que distorsiona cadenas musculares con lo que el desorden en el caballo es inevitable. Por si esto fuera poco, la mano del jinete de natural tiende a ir siempre hacia atrás; consecuentemente el cuello del caballo tenderá a encogerse . Precisamente, cuando más necesita el caballo estirar el cuello –y esto sólo es posible cuando baja la cara- , el jinete, por ignorancia no le deja. 

CHAMORIN, y sobre todo LICART, fueron los primeros en tomar conciencia de la importancia de la base del cuello del caballo. Pocos años después, el Dr. ANDRE, explica minuciosamente (yo creo que nadie le ha superado) por primera vez el desarreglo fisiológico y sus consecuencias. (Uno de los pocos detalles que se le escaparon a LICART. Tal vez lo justifique el hecho de que no fuera veterinario. Lo que no cabe duda es que, pie a tierra y montado, conocía al caballo como muy pocos). 

Un detalle que, al menos a mí, me llama la atención: si resulta que el mayor problema que se le causa al caballo es el desequilibrio físico, ¿cómo puede ser que sin cambiar lo más mínimo su posición el jinete –o sea, sin cambiar para nada ni su equilibrio ni el del caballo- al final de la doma, no sólo recupera el equilibrio perdido , sino que es capaz de mejorarlo con jinete incluído? Pues porque el problema “equilibrio físico” se resuelve con la gimnasia adecuada para restaurar el equilibrio fisiológico, con lo cual el caballo vuelve a encontrarse cómodo porque cada cadena muscular recupera su función natural. Llevada a buen fin la gimnasia, hace capaz al caballo de moverse mejor montado que libre. Y toda gimnasia, humana o equina, en definitiva busca el gesto confortable y económico del atleta. El problema está en conocerlo.
Continuará...

Paz y espero que sirva a alguien

lunes, 16 de abril de 2012

ETOLOGIA (por Vicente Franch)

Llevo casi dos años y medio escribiendo de lo que yo entiendo como los fundamentos de la Equitación. Y resulta que, siendo sólo una asignatura de la Equitación, dentro de dichos “Fundamentos”, y para que estos sean debidamente inteligibles, aún hay otra asignatura –la Etología- que nos ayuda a aclarar debidamente dichos fundamentos. Y como tengo un buen amigo que sabe de Etología muchísimo más que yo, le he convencido para que nos vaya aportando conocimientos del caballo que a todos nos van a interesar. 
Así pues, cedo la palabra a mi amigo Titín, futuro catedrático en Etología del caballo porque, no sólo es un practicante entusiasta, sino que además dedica muchas horas a la investigación. 

Paz y espero que a todos nos sirva. 

Hola, 
Me llamo Vicente como ya sabéis por la presentación de José Manuel. Llevo estos últimos 10-12 años dedicado al estudio del comportamiento de los caballos, lo que académicamente llamaríamos etología equina. Llegué aquí desde la equitación, al principio buscando fórmulas mágicas para al final encontrarme, como el cura dice, con una asignatura larga por no decir interminable en su aprendizaje. Me pidieron que le diera un nombre, algo que me costó al principio porque no quería entrar en sectarismos ni maneras diferentes, algo que he encontrado demasiado a menudo en estos últimos años y en torno a la etología equina aplicada (para mí hay dos formas de hacer con los caballos: la buena y las que se aproximan a ella y la mala y las que se aproximan a ella). Yo siempre he pensado que la tradición es respetable y tiene saber aunque como todo en el mundo, está ligado a una evolución contínua. En su momento mejoramos la montura, las embocaduras, tomamos conciencia del cuerpo del caballo y ahora la etología nos ofrece tomar conciencia de la mente del caballo, que como todo lo anterior, es un aporte a la continua evolución de la equitación y no una forma distinta. Al final y a pesar de todo, le he puesto nombre a la criatura: relación. Vamos a relacionarnos con un ser de una especie diferente con el que deseamos interactuar. Lo más importante será el conocimiento de este ser, en este caso, los caballos. Aquí es donde debemos puntualizar entre el conocimiento del caballo como tal y las respuestas de los caballos ya humanizados. Todas nos dan información, pero la previa y la que nos va a sentar la base va a ser conocer como es el “espíritu” del caballo, ya que la respuesta humanizada está condicionada al manejo desde la cría hasta la doma. Para entender a nuestros caballos, (que en el mejor de los casos viven en situación de semi-libertad), para saber si realmente sus respuestas son las naturales, tendremos que tener el conocimiento de las respuestas que tengan los caballos no humanizados. Esto solo lo podremos lograr a través de estudios de campo de larga duración. De estos estudios han salido dos conclusiones: unos ven las manadas jerarquizadas con dominantes y sometidos (liderazgo dominante), otros vemos una manada sin un orden social determinante, por supuesto sin sumisión ni dominación. Esto es el liderazgo natural. Este se basa en el conocimiento propio de cada individuo que interactúa en la manada, útil para saber elegir a quién seguir en el único caso en que ellos necesitan ser liderados: peligro por depredadores o por falta de recursos. Por lo leído y observado por los cientos de potros desbravados y los cientos de caballos “resabiados” recuperados, por la experiencia de estos últimos años intentando aplicar estos conocimientos en una pequeña yeguada de prá, he llegado a la conclusión de que evidentemente es el liderazgo natural lo que se impone en los caballos. Para terminar, un ejemplo: imaginad a vuestro perro, imaginad a vuestro hijo o empleado, e imaginad a vuestro caballo, y ahora imaginad que estáis regañando fuertemente a vuestro perro y si la relación es normal, vuestro perro mete su cola entre las piernas, agacha las orejas e incluso se tumbará boca arriba mostrando sumisión ofreciendo su cuerpo. Seguramente con menos exageración será la respuesta de un empleado, o un hijo al que se le regaña. Somos primates. Ahora imaginad gritando y regañando a vuestro caballo en el campo. Podríamos pensar mil anécdotas concretas que se saldrían de lo normal, pero si somos honestos, todos sabemos lo que nuestro caballo haría: se marcharía. Pensad ahora cuántas veces habéis visto cuando un caballo o yegua echa a otro, quedarse y ofrecer su cuerpo. Salvo casos anecdóticos, nunca. Ellos pueden controlar el espacio pero no a los individuos, es su forma de vivir. En la próxima y para los que les haya despertado cierta curiosidad, y con esta presentación por delante, hablaremos de cómo son los caballos, como viven en libertad y qué partes son aprovechables del conocimiento que esta observación nos da. Un saludo.

jueves, 29 de marzo de 2012

MOCHILA INTELIGENTE.- FINAL (Creo): Leyes mecánicas


Finalmente, por su incidencia en nuestro trabajo cotidiano, quiero exponer las leyes mecánicas que rigen entre la masa transportadora –en nuestro caso el caballo- y la masa transportada, el jinete/amazona (la mochila inteligente).
Esto lo leí por primera –y única- vez en “Comprendre l’equitation” de JEAN SAINT-FORT PAILLARD. Dice:
“El hecho, para cualquier ser, de llevar una carga, pronto acaba siendo normal y no altera apenas el equilibrio, a condición de que cumpla las siguientes tres condiciones:
1ª “que el peso sea lo suficientemente proporción al a la fuerza del portor para que la fatiga provocada, le resulte llevadera”.
Esta es una de las razones de por qué un niño monta un poni y un adulto un caballo
2ª “que él, o los puntos de aplicación, del peso estén situados funcionalmente”.
El de la mochila, apoyada sobre las dos clavículas y el peso lo más abajo posible, ha permanecido inalterable a lo largo de los siglos; los materiales es lo único que ha evolucionado. Para el caballista quiere decir que su posición a caballo no es cuestión de modas, sino de funcionalidad para el caballo. Y conforme crezcamos en el conocimiento del caballo, sabremos más y se lo pondremos más fácil a los caballos.
3ª “que el peso se sienta siempre de la misma manera, es decir, que la masa transportada sea perfectamente solidaria de la masa transportadora”
. Esto, a caballo, es la centaurización. Inamovibles sobre la montura para que el caballo nos sienta ,siempre, de la misma manera. Por eso, en las monturas abiertas o planas - sobre todo en las de salto-, el papel de los aductores es muy importante . Son los que nos fijan en la montura y hacen a nuestro asiento inamovible a pesar de estar entrando y saliendo continuamente de la montura. En las de doma son menos necesarios los aductores porque ya la montura misma encaja el asiento.
Yo añadiría otra ley sicológica que nos afecta también en nuestra monta cotidiana y que procede de nuestro sistema límbico. Cuando “somos transportados”, el hecho de no pisar firme –o el hecho de no tener ningún control, como cuando viajamos en avión- nuestro sistema límbico nos incita a que nos agarremos. Es lo que hace un niño cuando nos lo echamos a hombros para jugar. Su primera reacción es agarrarse de donde sea. Hasta de las gafas. Busca –buscamos- la sensación de seguridad. En los aprendices de salto esto se nota muchísimo: en lugar de dejarse llevar por el caballo y acompañarle –ser una mochila inteligente-, se agarran de donde sea y como sea para tener la sensación de seguridad. Desgraciadamente, muchos aprendices de salto persisten en el error durante mucho tiempo: les da sensación de seguridad. Prácticamente lo mismo que les ocurre a otros muchos que, sin saltar, no tienen un “asiento bueno”. Que en castellano castizo sería falta de equilibrio y de fijeza en la montura. O sea, lo contrario de una mochila inteligente
Paz y espero que os sirva a alguien

jueves, 22 de marzo de 2012

EL RAID Y LOS FUNDAMENTOS DE LA EQUITACION

Hace unos días, repasando el blog “El Raid” de mi amigo Gabriel, dí con este artículo.

Después de leerlo y releerlo, le llamé para pedirle los correspondientes permisos, a Gabi y a Eduardo, para colgarlo en mi blog (creo que se dice así). Como hacemos intercambio, no hubo problema. Pero lo cortés no quita lo valiente.

¿Por qué mi interés en publicarlo en mi blog?

Porque, aún cuando se refiere a la disciplina de raid, los principios sobre los que se apoya son los que a mí me gusta llamar “Fundamentos de la Equitación”, y éstos son comunes a todas las disciplinas hípicas. Empezando por el respeto –que supone conocimiento- del caballo.

Vivimos un mundo que nos aboca cada vez más al a especialización. ¿Es malo? En absoluto, todo lo contrario. Es señal de que cada vez sabemos más de las cosas y, consecuencia lógica, es la especialización en todos los saberes y profesiones. Lo malo es cuando esta especialización nos aísla. Es la tentación fácil en la que podemos caer, y en nuestro deporte, mucho más si cabe. Como decía ORTEGA (D. Jose Ortega y Gasset), que los árboles no nos impidan ver el bosque. Que podríamos trasladar a “ que la manera de entrenar y practicar la disciplina no nos impida ver el caballo”. Y hoy en día hay cada vez más denominadores comunes entre todas las disciplinas hípicas. Por eso transcribo el artículo de EDUARDO.

Muchas gracias Eduardo.

Muchas gracias Gabi.

Paz y espero que os sirva a alguien



Hace unos días, le pedí a mi amigo Eduardo Sanchez Delage, que sus planes de entrenamiento, no se podían quedar en el anonimato.
Hombre dedicado a la Resistencia Ecuestre desde hace muchos años, y con dos grandes Campeones como son, el mítico "Hermes", que lo ha ganado casi todo, solo le falta ser Campeón de España, y el actual Campeón de España "Al-Gharbe" Campeón de la C0pa del Rey, Campeón de la Copa Qatar y algunas pruebas más.
Casi a vuelta de correo me ha remitido un primer avance de su metodologia de entrenamiento, sus ideas de como se debe empezar a entrenar la Resistecia Ecuestre y la Filosofía con la que se tiene que actuar en esta disciplina hípica.
Esta primera entrega, le puede venir muy bien a los Jóvenes Jinetes, como se tiene que enfocar las pruebas de Velocidad Controlada, que son pruebas para probar caballos y aprender como hay que ir adentrandose en las distintas competiciones.
Os paso esta primera entrega del MÉTODO DE ENTRENAMIENTO "EDUARDO SANCHEZ DELAGE".

"Estimado Gamiz:

Me pides que te cuente el plan de entrenamiento de Hermes y de Algharbe.

Pues bien, no tengo ningún problema, pero quiero hacer unas matizaciones para no llevar a confusión o error a nadie, ya que los planes de entrenamientos existen en libros , foros , artículos etc. y son los que más o menos, empleamos todos.

Cuando se va a la Universidad, los libros y los catedráticos son los mismos , sin embargo algunos destacan y otros no.

El secreto estriba en saber personalizar el entrenamiento en cada caballo para llevarlo al máximo dentro de sus posibilidades.

Te pongo por ejemplo que Hermes y Algharbe no hacen el mismo entrenamiento, su constitución, su edad, su carácter, su monta, sus virtudes y sus defectos, el tipo de raid que corran- cuesta, llano, calor frío, distancia etc,- hacen que tenga que planificarlos de forma distintas

Así pues, si te parece, voy a matizar lo que creo que hay que hacer desde los inicios, y más adelante , si quieres, personalizamos el entrenamiento de algún caballo en concreto.

Lo primero que tenemos que hacer cuando iniciamos un caballo , es empezar desde cero, tenga la edad que tenga, e ir de forma progresiva. Algunos progresarán más rápido que otros.

Cuando se salga a entrenar acompañado de otro binomio, hay que procurar que ambos caballos tengan mas o menos la misma condición física , sería como tener alumnos de distintos niveles, en la misma clase, algunos no se enterarían de nada..Las salidas para entrenar caballos de distintos niveles deben ser para pasear o que el de mayor nivel se adapte al de menor. Los tendones , cartílagos, músculos, huesos y demás tejidos, van madurando en el animal de forma progresiva con la edad y con el entrenamiento .Los huesos, por ejemplo, son los que más tardan en formarse y es una de las causas por la que no se debe someter a un caballo joven a tandas largas de galopes, pues correríamos el riesgo de fracturas, sin descarte de lesiones musculares o tendinosas.

Con el entreno genérico o de base , pretendemos ver cuales son las aptitudes innatas de un caballo para el raid , ya que otras cualidades se las tendremos que enseñar .

Aunque no es fácil tomar una determinación, si le observamos defectos anatómicos funcionales, de carácter o de cualquier otro tipo que no sean superables, hay que desecharlo, y de ésta forma no estaremos lastrados toda la vida .

Es muy poco reconfortante acudir a un raid con el corazón encogido a sabiendas que presentas al caballo con una tara que siempre da la cara.

Las pruebas de promoción nos está costando mucho asimilarlas, y creo, que mientras tengamos afán de competición en ellas, estamos haciendo las cosas mal . La palabra competición , tenemos que desterrarla de los raid de Iniciación, Promoción y 0 *. Para competir ya están establecidos los raids de velocidad libre. Los raids de promoción son para aprender, tanto el caballo, el jinete como las asistencias, intercambiando información y aprovechando la oportunidad que nos dan los jueces y veterinarios para preguntarles y obtener una serie de datos que nos van a ser muy útiles para el futuro.

Así pues, el primer paso para un buen entreno, es hacer las pruebas de velocidad controlada de la forma para la que están establecidas,: de forma desinteresada, con ganas de preguntar a los demás: el porqué llevas esa embocadura o porqué un tipo de herraje, un tipo de montura, donde conseguiste esa sudadera o qué tipo de electrolitos usas....etc ,etc. Pero para que todos aprendamos de todos, tenemos que dejarnos en casa el carácter competitivo, y llenar más las neveras y las cestas de tapas, y hacer de ésta forma mucho más agradable las esperas en las asistencias y los coloquios mucho más enriquecedores. De ésta forma, afloraría la deportividad, nos ayudaríamos más, y probablemente se apunte ese miembro de la familia que no viene a los raids porque no nos soportan en competición pero sí en un día de campo y tertulia.

Nos pasamos en los raids de velocidad controlada, cuando le negamos una botella de agua al que va corriendo al lado de nuestro caballo, queriendo que los caballos beban nada más salir, damos electrolitos y energéticos, el agua y las espuertas llenas de hielo..........amén del caballo que no ha estado tomando vitaminas desde un mes antes. Todo ésto es sobredimensionar las cosas y lo único que conseguimos es poner a los binomios más nerviosos ,así pues, no estamos utilizando éstas pruebas para el objetivo que están.

El raid en sus inicios es como la escuela a la que se va para aprender normas de educación, de responsabilidad, de trabajo, de constancia etc, porque en definitiva eso es lo que queremos : DOMA.

No veo mal, que en los entrenamientos los jinetes lleven pulsómetros y gps, pero con la única finalidad que les oriente en la navegación, saber a la velocidad a la que van y saber cual es la velocidad de crucero de tu caballo, y al igual que en el colegio o en la universidad, el día del examen no puedes tener los apuntes, es el momento de hacer una evaluación y ver si has aprendido la lección.

Si un caballo por cuestiones funcionales ,anatómicas morfológicas, de carácter.........no nos sirve, tendremos que dedicarlo a otra cosa .Todos tenemos amigos que pasan un autentico calvario con su caballo en los raids y siempre le dan el palo en el mismo sitio. No podemos estar lastrado toda la vida con un caballo que no nos sirve. No son pocos los que por ésta causa han dejado el raid.

Las pruebas de velocidad controlada están para ésto, por ello insisto en la importancia que tienen.

Estoy hablando de educación y de doma, porque éstas, si se han recibido en tiempo y forma , servirán para toda la vida.

La sincronización del caballo y del jinete en la marcha, con sus cambios de aires, amplitud o reducción del tranco, la reunión del caballo, galopar al caballo balanceandote en su centro de gravedad, el acompasar su tranco con su ritmo respiratorio, adelantar y que te adelanten sin influir en el ritmo físico y psíquico y un largo etc. es lo que nos hace llevar una velocidad de crucero confortable, con poco gasto energético y preservando al caballo de lesiones.

¡ Cuantos factores hay que tener en cuenta para conseguir éste equilibrio!!! ¡!!y que todos se complementen!!! Lo cierto es que muchos de éstos factores son heredados, genéticos, algunos buenos y otros malos, otros, se les pueden enseñar , pero sin embargo existen otros que son más complicados, difíciles y algunos imposibles , como pueden ser defectos anatómicos, físicos o a resabios recidivantes. Un caballo que por naturaleza es flojo y sin casta, poco futuro tiene en el raid, al igual que si es muy impulsivo o temperamental .Lógicamente , éstos, deberán dedicarse a otra cosa ,de igual forma que el mal estudiante, no podrá ser notario.

Fijaros que aún no he hablado del entrenamiento físico del caballo, en ésta primera fase del caballo de raid , que suele durar unos dos años- es mucho más importante todos los factores anteriormente hablado, que los que corresponden a un entreno puramente físico, pues para poder realizar con éxito ésta segunda parte, es imprescindible la primera( educación, respeto, constancia, clase, .... todo ésto se le podría llamar simplemente DOMA).

Es muy importante, enseñarle al caballo a montarse y viajar en el van, a adaptarse a dormir en otro box, a pasar un vet-gate, a echarle agua, a trotar con impulsión , la cara suelta y con aptitud, a tomar electrolitos, a beber, y un etc.

Afortunadamente, estamos viendo el gran porcentaje de aficionados que se están apuntando en los iniciaciones y promociones, a éstos hay que educarlos de base porque de lo contrario nos veremos avocados a la realidad en la que está inmerso el raid andaluz, que para mí tiene las mejores ganaderías y mejores caballos, pero no sabemos llevarlo arriba. Me remito al hecho de los pocos binomios que llegamos a colocar con solvencia en la Alta Competición

Si hacemos balance de las veces que un caballo no acaba un raid, observaremos que las causas de eliminación en un grandísimo porcentaje no son por culpa directa del caballo .

El transportarlo el día de la competición en van o camión distinto al habitual, en vez de transportarlo el día antes, y muchas veces para ahorrar o por lo que sea, aprovechamos para viajar con otro caballo con el que nunca lo ha hecho, el ponerles cabezada nueva, montura, protectores u otro tipo de arneses sin haberlos probado antes, nuestras prisas, electrolitos distintos, lesiones físicas en el transporte, durante o después del raid, descuidos en el padock, problemas con el herraje, perdidas del jinete por problemas con la señalización, el no saber pedirle al caballo en cada momento del recorrido lo correcto por no conocer la orografía o el piso del recorrido etc, etc.

Bueno, no sé si me he expresado bien, pero antes que concretar e individualizar un plan de entreno de un caballo, que esté corriendo en ** y *** estrellas , hay que hacer la tarea que en cierta forma he querido recoger en el articulo.

Un abrazo.

Espero que esta primera entrega os sea de interes y ya iremos completando los planes de entrenamientos de dos grandes Campeones.

Saludos de Gabriel.