lunes, 2 de enero de 2017

1er principio: TRABAJAR RESPETANDO EL COMPORTAMIENTO Y LAS CAPACIDADES COGNITIVAS DEL CABALLO

Este es el primero de los artículos sobre los PRINCIPIOS TEÓRICOS DEL APRENDIZAJE EN EQUITACIÓN propuestos por la International Society for Equitation Science. Pincha aquí para leer la introducción. 


La Etología es la ciencia que se ocupa del comportamiento animal y nos enseña cómo las especies evolucionan. Nos explica las estructuras sociales naturalmente presentes en los équidos así como sus necesidades comportamentales. Los caballos tienen necesidad de compañía de sus congéneres de la misma especie, y establecen fácilmente lazos de amistad entre ellos; el aislamiento es nefasto para ellos. Los caballos han evolucionado también para pasar alrededor de 16 horas diarias comiendo y moviéndose.

Las capacidades cognitivas son el proceso que permite al animal analizar las informaciones que le provienen de su entorno. Comparado con el del humano, el caballo tiene un córtex prefrontal relativamente pequeño, por lo que perciben los acontecimientos de manera totalmente diferente. Están particularmente dotados para memorizar e identificar estímulos que desencadenan respuestas específicas, en particular las ligadas a su supervivencia. Es pues esencial no sobreestimar la inteligencia del caballo y no decir cosas del tipo «él sabe que lo ha hecho mal», sobre todo en un contexto en el que se busca justificar un castigo. Igualmente esencial el no subestimar sus capacidades cognitivas, suponiendo por ejemplo que los caballos están desprovistos de emociones.

IMPLICACIONES PARA EL BIENESTAR: El aislamiento social, así como las restricciones de tiempo tanto en el movimiento como en la alimentación, producen un impacto negativo sobre el bienestar del caballo. Es más, tanto el subestimar como el sobrestimar la inteligencia del caballo pueden también afectar su bienestar.

Comentarios

Como dice mi alumno Michel, en  nuestro mundo hípico –el español sobre todo- estamos en época de desaprender para aprender lo que debamos y así poder enseñar también lo que debamos. Gracias a que cada vez sabemos más de los caballos, el respeto a los mismos se traduce a hechos reales: dejar al caballo que sea caballo… al menos, el mayor tiempo posible (yo tengo apuntadas 50 divergencias entre el hombre y el caballo, y que procuro tenerlas bastante presentes, cada vez más).

El ser humano, al domesticar al caballo, lo que ha hecho ha sido aprovecharse de las enormes potencialidades que ha ido descubriéndole a lo largo de la Historia (en los últimos cinco mil años). ¿Dónde estaríamos ahora si el hombre no hubiera  “instrumentalizado” al caballo? Desde luego, muy lejos de donde estamos. Pero eso no quita para que se le trate con el debido respeto. 

Libros –más bien autores- en español que recomiendo sobre Etología:
  • LUCY REES: La mente del caballo y La lógica del caballo y sus artículos de la revista GALOPE.
  • VICENTE FRANCH: De la relación a la Equitación
  • KONRAD LORENZ: Fundamentos de la Etología
  • TEMPLE GRANDIN y C. JOHNSON: El lenguaje de los animales (gracias Edgar)
  • Andrew McLEAN: La verdad sobre los caballos. Un libro que no debiera faltar en ninguna biblioteca hípica. Uno de los autores de estos principios que encabezan el artículo.

Otros dos libros totalmente recomendables y que no tienen nada que ver con los caballos pero que sí nos aclaran nuestra relación con los animales son:
  • VICTOR GOMEZ PIN: Filosofía, interrogaciones que a todos conciernen. En donde toca temas como: entorno animal y entorno humano; conocimiento animal y conocimiento humano; conciencia y animalidad; moralidad y condición animal
  • ADELA CORTINA: La Ética… ¿para qué sirve realmente? Cuyos capítulos que más nos conciernen son: "Los animales y la Tierra tienen valor pero no derechos" y "Ser profesionales pero no técnicos".

Y frases de otros autores españoles:
E. PUNSET: El alma está en el cerebro
(p. 82) "Funciones que distinguen al hombre de otros animales: la capacidad de abstracción, la capacidad de lenguaje, la capacidad para hacer cálculos matematicos, para predecir el futuro y la capacidad para ser creativos".
(p. 85) "Nosotros lo aprendemos todo durante la vida. El aprendizaje de otros seres como las plantas y los animales, es genético y evolutivo. Hacen las cosas que están integradas en sus genes. Pero nosotros no traspasamos los conocimientos a otras generaciones… Los mamíferos no son tan inteligentes como nosotros , ni pueden comprender el mundo como nosotros, ni pueden aprender lo mismo, pero pueden hacer predicciones y tienen un mundo de percepciones".

JOSÉ ANTONIO MARINA
"Aprendemos como el animal: automática e incidentalmente, pero también decidimos lo que queremos aprender". 
"La especie humana es la única que educa a las crías".

FERNANDO SAVATER
Los recursos del niño se multiplican. Los del animal se repiten (al principio son mucho mayores).
Constatación de la ignorancia.
Sentido del tiempo: de la muerte y del futuro.
Atención: disposición a reflexionar sobre lo que se hace.
Los animales sufren y hacen sufrir pero no son crueles: los únicos que podemos serlo somos los humanos, porque sabemos lo que significa sufrir.
Este autor, además de ser un gran filósofo y pedagogo (para mí, seguro) también es un gran aficionado a las carreras de caballos, y ha escrito un par de libros sobre las mismas.


Paz y espero que le sirva a alguien.

martes, 27 de diciembre de 2016

PRINCIPIOS TEÓRICOS DEL APRENDIZAJE EN EQUITACIÓN

Espero que sea interesante para los que me leéis la traducción de estos principios a los que añadiré comentarios míos con el fin de dejar ideas más claras (al menos es lo que intento).
INTERNATIONAL SOCIETYFOR EQUITATION SCIENCE es la asociación que redactó estos principios. Para los que no la conozcáis, os remito a su página web de muy fácil acceso (http://www.equitationscience.com). Es de lo más serio –y avanzado- que conozco en nuestro número del caballo.  Su lema, como el mío y de otros muchos que escribimos sobre caballos, podría expresarse: "Colocar a la Equitación del siglo XXI dentro de un marco ético".

¿Sabes si tu método de entrenamiento resiste la mirada de la ciencia? Los siguientes principios han salido de la literatura científica (Mc Greevy y Mc Lean 2007 . Papel de la teoría del aprendizaje y de la etología en la Equitación – Journal of Veterinary Behavior). La aplicación de estos principios no va dirigida a un único método de doma. Existen numerosos métodos óptimos de entrenamiento que responden al conjunto de estos principios
Los diez principios que exponemos a continuación, se presentan como los “principios fundamentales” que rigen el entrenamiento del caballo. En cuanto que son principios fundamentales, no son negociables y son de obligado cumplimiento para preservar el bienestar del caballo y para que el desarrollo del entrenamiento sea óptimo. Estos principios se presentan como una elaboración posterior de los ocho principios originales, publicado por el ISES y cuyos autores son McGreevy  y McLean.

  • Principio   1º  Trabajar respetando el comportamiento y las capacidades cognitivas del caballo
  • Principio   2º  Aplicar correctamente la teoría del aprendizaje
  • Principio   3º  Utilizar señales fáciles de distinguir
  • Principio   4º  Modelar progresivamente las respuestas y los movimientos
  • Principio   5º  Trabajar las respuestas de una en una
  • Principio   6º  Enseñar una sola respuesta por señal
  • Principio   7º  Instaurar hábitos
  • Principio   8º  Buscar la persistencia de las respuestas
  • Principio   9º  Evitar y disociar las respuestas de huída
  • Principio 10º  Trabajarle cuando el caballo está relajado

En sucesivas entradas del blog, iré añadiendo la descripción detallada de cada punto con algún comentario mío.

Paz y espero que le sirva a alguien.


lunes, 5 de diciembre de 2016

CABALLOS Y GUISANTES: LOS PADRES DE MADRES O LA IMPORTANCIA DE LOS ABUELOS. Por Jesús C. A. y D.




Mi abuela, que me mimaba indecentemente, decía que tenía las manos y las orejas “igualito, igualito que el difunto de mi abuelito”.

El porqué de mis similitudes con mi abuelo lo demostró Mendel, allá por 1865, haciendo cruces con guisantes amarillos y verdes. Cuando los cruzó,  la primera generación (F1) resultó, -en su totalidad-, homogéneamente amarilla. Esto ocurrió porque el carácter amarillo era dominante sobre el verde.  Pero en otras ocasiones, puede que un carácter no domine sobre el otro. Volviendo a usar el carácter color, esto ocurre en determinadas flores rojas que al cruzarlas con flores blancas, producen una primera generación homogénea de color rosa, que no se parece a ninguno de sus progenitores, al ser un color intermedio entre ambos.




Esto puede aplicarse a la cría de caballos, ya que al igual que los guisantes o las flores, los caballos también están sometidos a las Leyes Mendelianas. Cuando planeamos un cruce entre dos caballos hay dos técnicas distintas según su conformación: Una es la técnica llamada “cruce variado positivo” o “similar a similar”. En el que se trata de buscar dos animales con una conformación similar, es decir con un fenotipo similar, y el objetivo es que nazca un potro que se parezca cercanamente a sus padres. La otra técnica llamada “cruce variado negativo” o “diferente a diferente”, que es del que voy a hablar aquí, se basa en buscar la conformación contraria, o el fenotipo contrario. Es decir si mi yegua tiene el fémur corto, busco un semental que tenga el fémur largo, para de esta manera sacar un fémur intermedio. La descendencia en este caso no es tan extrema como sus padres, y el objetivo es enrazar

El cruce variado negativo, fémur corto con fémur largo de nuestro ejemplo, o garganta empastada con garganta marcada, o dorso débil con dorso fuerte,  es ampliamente usado por el ganadero de caballos, que consciente de los defectos y puntos débiles de su yegua, elige el semental que mejor pueda contrarrestarlos, y al hacerlo posiblemente obtengamos el deseado efecto intermedio, con el que mejoramos a la madre.

Una vez que hemos conseguido el potrito o la potrita, que gracias al cruce variado negativo presenta una mejoría notable sobre la madre al haber atenuado los defectos de ésta, nos entusiasmamos cuando crece y lo dejamos de reproductor, y es en este momento cuando vuelven a intervenir las Leyes de Mendel,  diciendo que cuando cruzamos a éstos individuos con un valor intermedio para un carácter obtenido del cruce de dos valores mas extremos, una parte de su descendencia se parece a los abuelos. La proporción de esta descendencia parecida a los abuelos es variable, dependiendo de la dominancia o  recesividad  del carácter, y su valor será desde una proporción 3:1, ó un 25%  parecido a los abuelos en el caso de que un carácter sea dominante sobre el otro, hasta un 1:2:1, ó un 50% en el caso de que no domine ninguno de los caracteres. 



¿Qué aplicación tiene esto en la práctica? En el caso de usar como reproductores a animales que provienen de un cruce variado negativo, que se hizo con la intención de atenuar un defecto presente en sus padres, y aunque él mismo no presente el defecto por haber resultado dicho cruce un éxito, se debe esperar en un porcentaje considerable de sus hijos la reaparición del mismo defecto de los abuelos.

La estadística enseña que una yegua a lo largo de su vida como reproductora tiene, en el caso de yeguas “excepcionales” un 33% de hijos mejores que ella, es decir 1 de cada 3, (siempre refiriéndome a que la madre y los hijos se dedican a la misma función: carreras, morfológicos, saltos, doma). En el caso de yeguas sólo “buenas” este porcentaje desciende, siendo alrededor de un 20%, es decir necesitas tener 5 hijos para obtener uno mejor que la madre. Si ahora nosotros partimos de una yegua reproductora obtenida de un cruce variado negativo, ideado para paliar un defecto presente en sus padres, este porcentaje se verá aún más reducido, por la reaparición de los defectos. En estos casos el porcentaje en yeguas “excepcionales” se vería reducido al menos a un 25% de hijos mejores que la madre, y en yeguas sólo “buenas” a un 15%. Pasamos a necesitar entre 4 hijos para las yeguas “excepcionales”, y 6,6 hijos en el caso de las “buenas” para obtener un producto mejor que la madre.

En ocasiones, los padres de nuestra reproductora pueden tener en vez de uno, dos defectos de conformación. En éstos casos, e independientemente de que nuestra reproductora presente dichos defectos atenuados, los porcentajes de obtener un potro mejor que ella se reducen, en el mejor de los casos, a la mitad. Si se trata de una yegua “excepcional” necesitaría 8 hijos para obtener uno mejor que ella, y si la yegua es solo “buena” necesitaría 13 hijos. Esto económicamente es un desastre para el ganadero.

Por supuesto que en ningún momento hablo de las yeguas regulares o malas como reproductoras, ya que el resultado es que jamás tendrán un hijo con calidad suficiente.




 Mi conclusión ante un ejemplar reproductor, bien sea caballo o yegua, es que debe conocerse perfectamente si proviene de un cruce variado negativo o no. Es decir, si viene de un cruce planteado para atenuar un sólo defecto presente en sus padres. Incluso en el caso de que él o ella no presente dicho defecto debido a que el resultado del cruce por el que nació fue un éxito. En éstos casos los porcentajes de hijos mejores que la madre disminuyen drásticamente. Si en vez de un solo defecto corregido o atenuado, hablamos de dos defectos en la conformación de los padres los resultados son ya  horrorosos, y posiblemente el ganadero no tendrá ni tiempo de vida, ni dinero para poder soportarlos.
Por lo tanto un ganadero serio y riguroso antes de elegir un reproductor debe estudiar y conocer perfectamente la conformación de sus padres y comprobar qué defectos se han atenuado con el cruce.

Cambiando de tercio, un breve apunte sobre otro aspecto en el que los abuelos tienen una especial importancia se produce cuando realizamos un cruce entre dos razas puras distintas, como puede ser P.R.E. o Lusitano con KWPN, Silla Francés, Hann, cruces que han sido utilizados para producir caballos de deporte. En éstos cruces la primera generación o F1 suele ser bastante homogénea y tendrá a su favor que es la de mayor Vigor Híbrido. El problema aparece cuando utilizamos como reproductores a esa F1 o primera generación para dar lugar a la segunda generación o F2. Esta F2 tendrá un porcentaje de animales con rasgos parecidos a los de sus abuelos. Esta reaparición de caracteres de los abuelos hará que en la F2 el porcentaje de animales con todas las características deseadas para el fin por el que se cría sea menor del normal.

Únicamente son Ocurrencias Hípicas.

Paz y que le sirva a alguien. 

 Jesús C.A.y D.